miércoles, 29 de mayo de 2013

Rosas, rosas negras

Se marchita la rosa en su belleza
por tentar al rojo y negra ser,
por ser pasión, vida y muerte a la vez.
Cuestión de tradición y nueva tendencia.
Tan bella como la fragil amapola,
oliendo sus pétalos mejor que el jazmín.
Se muere en este lúgubre jardín
y sus raices son las únicas que lloran.
Caen los pétalos que tiritan con el viento,
sus hojas bailan al compas de un hilo.
Seca la rosa como las páginas de un viejo cuento,
su polen desnudo ya carece de abrigo.
Su aroma se funde, se pierde en el tiempo
    y acaban los versos
              como la rosa el camino.


Miguel Molina Aguilera

4 comentarios:

  1. Me ha gustado tu poema sobre la rosa negra!! Saludos!!

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    1. Me alegro mucho, Francisco.
      Estoy deseando acabar los examenes y dar una vuelta por tu blog.
      Un saludo.

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